El bazo es un órgano encontrado en casi todos los animales vertebrados. Similar en estructura a un nodo de linfa grande, actúa principalmente como un filtro de la sangre, así, la vida es posible después de extirpar el bazo.
El bazo juega un papel importante en cuanto a los glóbulos rojos también denominados eritrocitos y el sistema inmunológico. Quita glóbulos viejos rojos y mantiene una reserva de sangre en caso de shock hemorrágico y recicla también hierro. Como parte del sistema fagocítico mononuclear. Metaboliza la hemoglobina de eritrocitos senescentes. La porción globina de la hemoglobina se degrada a sus aminoácidos constitutivos, y la porción heme es metabolizada a bilirrubina, que se elimina en el hígado. El bazo sintetiza anticuerpos en su pulpa blanca y elimina bacterias recubiertos de anticuerpos y glóbulos recubiertos de anticuerpos a través de la circulación sanguínea y ganglios linfáticos. Un estudio publicado en 2009 utilizando ratones encontró que el bazo contiene en su reserva la mitad de los monocitos del cuerpo dentro de la pulpa roja. Estos monocitos, al mudarse al tejido lesionado como el corazón, se convierten en células dendríticas y macrofagos promoviendo la cicatrización del tejido. El bazo es un centro de actividad del sistema reticuloendotelial y puede considerarse análogo a un nodo de linfa grande, ya que su ausencia provoca una predisposición a ciertas enfermedades.
Su Anatomia
El bazo, en los seres humanos de adultos sanos, es de aproximadamente 11 centímetros (4,3 pulgadas) de longitud. Generalmente pesa entre



