Las frutas y los vegetales han resultado aliados en la prevención de cáncer, se recomienda aumentar su consumo y así reducir las posibilidades de contraer.
El consumo de estos alimentos no garantiza la total protección contra el cáncer si no que reduce las posibilidades, está comprobado que los glóbulos blancos se recuperan con una alimentación rica en vegetales y frutas.
Con esta dieta no sólo se disminuye el peligro de desarrollar cáncer, sino que también se baja de peso, además tiene un alto contenido de vitaminas y nutrientes y no permite la desnutrición.
El plan se basa en un consumo de 1.500 calorías diarias, con un porcentaje de grasa de un 25%, el cual se considera bajo. La poca cantidad de grasa se considera un factor decisivo en la reducción del riesgo de cáncer. Por si esto fuera poco, también evita la subida de tensión.
Sin embargo, por más maravillosa que suene la dieta habrá muchas que se nieguen a intentarla debido al alto contenido en vegetales. Pensando en este factor rechazo, se planeó una preparación de vegetales, que incluye condimentos y aceites para mejorar su sabor.
Pero ¿el aceite no engorda? claro que sí, y para evitarlo es que se toma la cantidad de grasa que se necesita únicamente y con esa se preparan los vegetales. Además este poco de grasa ayudará a que